un poquito de paciencia.
Que no me toque el corazón,
que lo devuelva a su lugar.
Que no confunda deseo y amor,
sentimientos ni ciencia.
Tan sólo le pido ser yo.
Ser yo, que conmigo tengo bastante.
Dejar de soñar,
que lo que tenga que ser, será...
Y si no tiene que ser,
para qué entonces preocuparse...
Mejor me quedo aquí cantando en mi sofá.
Que se me encoge el corazón
y yo lo quiero ver muy grande.
Tan grande como cuando miro al cielo
y veo la luna llena.
Tan grande como cuando siento el aire rozando mis manos, mis brazos, mi cara, mi pelo, mis piernas...
Seguir adelante, contigo o sin ti
si sola es mi modo de sobrevivir
¿Para qué preocuparme?
¿Por qué pensar en ti?
No necesito a nadie
que me haga feliz.
Tan solo necesito despertarme cada día,
ver el sol, ver las estrellas y a mis niñas
y a todos los que ya quiero y que sí están en mi vida.
No me hace falta más nadie,
vida mía.
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