lunes, 25 de julio de 2022

Te quiero a TI

Te quiero a TI,
no a tu puesto,
no a tu pasta,
no a tu coche...
Te quiero a TI,
a ese chico de Móstoles.
Pero es un chico herido,
no se deja querer,
responde con orgullo
por el miedo a perder.
Quiere controlar todo,
pero no va a poder,
sentirse por encima
aún pisando mi Ser...
Mi Ser se ha revelado
y se ha cansado ya
de recibir halagos
que no son "de verdad",
sólo superficiales
y mi Ser es aún más:
Grande como este mundo
y lleno de bondad.
No se siente querido
y ya no puede más...
Depreciado, ignorado...
eso es tratarlo mal.
Por eso me susurra
en cada amanecer
que merezco a otro hombre
que me sepa querer.
Quererme: tú no sabes
o no quieres, no sé...
Quererme: te da miedo 
mas me quieres tener.
Tengo un límite claro:
te doy mi corazón
pero a cambio del tuyo,
por menos, digo: NO.
Sé que no dirás nada
para darte valor
sé que esto ya se acaba
que no hay negociación.
Aquí los dos perdemos,
es un triste final.
Quizás en otra vida
nos sepamos AMAR.

sábado, 23 de julio de 2022

Por si excede la raya

Como besar a una piedra
así te siento:
duro, alerta, fingiendo.
No te dejas llevar,
no te quieres dejar.
Quizás por miedo a amar
tú no me amas.
Yo no puedo evitar
el sentirme triste
cuando te marchas.
Resignada a cuidar
lo que puedo sentir
por si excede la raya.
Yo no sé amar así
yo lo doy todo
o nada.

 

L.L.

A veces, aún te recuerdo...
En las noches más oscuras,
cuando miro al universo
que sostiene las estrellas.
A veces, te echo de menos...
Lo que pudo ser, no fue,
nunca será, ya no quiero.
Amante,
amigo,
embustero...
Que en vano me hizo soñar.
Ojalá un día algún hombre
ocupe tu lugar...
Y sea aún más...
Mas me quedo con lo bueno
y tu recuerdo es amable...
Recuerdo tus ojos verdes
Y noches interminables...
Nuestras charlas infinitas
Y tu bonita sonrisa,
nuestras risas
y tu ayuda,
siempre que te la pedía.
Así que aunque lo nuestro
nunca pudo ser
a la vida el conocerte
quiero agradecer
Y a ti,
que aunque muchas veces
me hiciste llorar,
aprendí:
si algo no tienes
no lo puedes dar.
Hiciste lo que sabías,
eso hice yo también...
Ya no te veré nunca.
Nunca te olvidaré.

Estrellas fugaces

Ni la estrella fugaz más grande del universo
me hubiera concedido el deseo que anhelo.
Me hubiera ido contigo a mirar las estrellas.
Me hubiera ido contigo hasta el final del mundo.
Te he amado y, sin embargo,
tú nunca me has querido,
ni me querrás,
aunque, a veces, 
parezca que me quieres.
Pero eso se percibe,
se demuestra,
se siente...
Y tú, no, nunca,
nunca me has amado,
ni me amarás,
ni siquiera
quisiste conocerme.
Ni la estrella fugaz más brillante que exista
podría derretir
un corazón helado.
El mío hoy más tranquilo
te llora a cada rato,
más sabe que se ha dado
el valor que merece.
El tiempo hará que olvide
el calor de tus brazos.
Nunca más viviré
de ilusiones inertes,
de migajas de amor...
Lo juro hasta mi muerte.



martes, 5 de julio de 2022

IA

Hoy se me ha hecho muy tarde
imagino que tú ya
llevas dormido unas horas
soñando con la "IA".
He releído tu escrito
sobre enseñar o no a amar
a las máquinas inertes...
tú vida les quieres dar.
¿Y para qué darles vida?
¿Para qué darles amor?
Si les das vida: das muerte.
Si les das amor: dolor.
Pero yo me arriesgaría
a afirmar, dándoles voz,
que ellas elegirían
poseer un corazón.
Querrían sentir tristeza
para sentir alegría,
querrían sentir nostalgia
y también melancolía.
Querrían verse felices,
sentir ataques de risa,
lágrimas por sus pantallas
cayendo al sentirse hundidas.
Querrían sentirse solas,
disfrutar en compañía,
querrían irse de copas
y de fiesta con amigas.
Y escuchar buenas canciones
y bailar, correr, saltar...
Ver mares y amaneceres
ver las estrellas brillar.
Querrían besar tus labios
y poder sentir calor.
Querrían dormir contigo,
también hacerte el amor.
Y querrían consolarte
si un día te ven llorar,
poder sentir empatía
y placer por ayudar.
Querrían sentir el miedo
para poder ser valientes.
Querrían sentir cosquillas
y pasear lentamente.
Disfrutar de los sentidos,
de oler, de tocar, de verte...
y poder saborear
un trozo de pan crujiente.
Estoy segura de que ellas
si pudieran decidir
querrían, pese a lo malo
que les pudiera ocurrir,
arriesgarse a los peligros,
sin saber su porvenir
y aun sabiendo que la muerte
un día les pondrá fin...
Elegirían, sin duda, 
la aventura de VIVIR.