es horrible la muerte.
Soñé con tenerte,
soñé con perderte.
Sería precioso
tenerte a mi lado,
pero, ¡Qué tristeza
perder el regalo
de vivir contigo
de noche y de día!
Sería tan triste
perder tu sonrisa...
Ahora no te tengo,
nunca te he tenido,
pero, a veces, pienso
en "si no estuvieras",
en "si te murieses"
y lloro de pena.
Qué horrible es la muerte,
es una condena
que todos llevamos
como cruz a cuestas.
Quiero verte vivo,
feliz y muy cerca...
Mejor no pensar
que la muerte llega.
Mejor disfrutamos
de nuestro presente.
Y si un día llega
y te vas por siempre,
de luto, mi vida,
quedará mi alma:
triste, oscura, sola
y llena de lágrimas.
No soportaría
vivir sin tus besos.
Ojalá, mi vida,
me vaya primero.
Yo te cuidaría
desde el firmamento.
Ojalá, mi niño,
me fuera primero.
Yo te esperaría
desde el mismo Cielo.
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