domingo, 16 de enero de 2022

Paz

Estoy en ese punto
en el que no espero nada.
No sé si es bueno 
o malo...
Ya todo me da igual...
Si te vienes a verme
lo pasaremos bien
pero si no te vienes
no lo pasaré mal.
Estoy acostumbrada
a estar conmigo misma
a hablarme
y hasta, a veces,
reírme de mis chistes...
Sé que no me haces falta
que mi alma está tranquila
que ya no tengo heridas
tan solo cicatrices.
Ya ni siquiera pido
explicación a la vida
de por qué ha decidido
tenerme en soledad.
Ya ni siquiera duele
no haber vestido en blanco,
ya ni siquiera lloro
pensando en un final.
Y me dejo llevar...
que la vida me mezca,
me golpee y me abrace,
me sorprenda, sin más...
Crecer ante problemas,
el amor de mi gente,
ver la luz, ser consciente,
valorar la amistad.
Y vivir día a día
sin más espectativas
que sentirme tranquila
y respirar amor...
Alejar lo dañino
y seguir mi camino
disfrutando del cielo,
del aire, del sol...
de las flores, del árbol,
de la paz interior.





martes, 11 de enero de 2022

Una proposición indecente

¿No te gustaría dormir conmigo una noche?
Sentir mi piel desnuda debajo de las sábanas como si escondiéramos un secreto.
Entrelazar nuestras piernas...
encontrar la postura
que nos haga puzzle por un rato.
Sentir el calor, 
la suavidad, 
la ternura...
Entrelazar nuestras manos...
Olvidarlo todo por un momento
y centrarte en el latido de nuestros corazones.
Escuchar mi respiración, pausada,
al ritmo de la tuya.
Cerrar los ojos y
entrelazar nuestros sueños...
Y al abrirlos ver la luz,
no sólo de tu ventana,
sino también de mis ojos
al mirarte callada.
Detenerte en una mirada infinita
y entonces amarme
sin dejar de mirarme,
sin tan siquiera
decir una palabra.