el amor de tu vida
y que tú hubieras sido
el amor de la mía...
Pero parece ser
que ya he llegado tarde
y que tu corazón
ya está lleno de flores.
Flores que se marchitan
cada día que pasa
flores que lloran tristes
y viven de recuerdos.
Pero tú no las tiras,
tú las guardas adentro
y las sigues regando
aunque ya no respiran...
Parece que están secas
parece que están muertas
que sólo cobran vida
cuando piensas en ellas.
Y lucen sus colores
pensando en el pasado,
anhelando otro tiempo,
pero ya están marchitas.
Yo no sé si es posible
que de nuevo florezcan...
pero lucha por ellas
si es eso lo que quieres.
Hoy no,
no soy yo la mujer de tu vida.
Tampoco hoy tú eres
el hombre de la mía.
Mañana, yo no sé
qué nos traerán los días...
quizás nos traigan penas
o quizás, alegrías...
Quizá esté sea el momento
de que suceda algo...
quizá no pase nada
y me muera en mi cama
soñando con un hombre
que nunca existirá.
Quizá no vine al mundo
esta vez para eso,
quizá no está en mi plan.
Y así como la tierra es diminuta
en el universo infinito,
yo no puedo luchar
contra lo escrito...
Me dejaré llevar
y que así sea
lo que tenga que ser.
Y ya veré la luz,
contigo o sola,
en cada amanecer.
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